Aparentemente sin darnos cuenta está por llegar la mitad del torneo de Liga. Un torneo donde se le ha dado más micrófonos y cámaras a la violencia, las quejas y los chillidos de equipos que regularmente navegan en la medianía… o menos que eso.

Y habiendo regresado la calma a la barca tuza después de agitadas aguas por donde navegó debido a acusaciones infundadas, Pachuca puede sentirse satisfecho de haber salido bien librado. No se ustedes, pero a mí me quedó la impresión de que los tuzos están pasando por un proceso de transformación y «polarización» de la afición a nivel nacional.
Todo mundo reconoce voluntaria o forzadamente los logros de Pachuca y su constante protagonismo en las competencias donde participa. Pero antes muchos aficionados de otros equipos simpatizaban con Pachuca por percibirlo como un equipo chico que estaba logrando cosas importantes. Hoy no quisiera entrar en polémicas de qué tan grande es el equipo blanquiazul a comparación de otros más populares. Sencillamente creo que la gente a nivel nacional (y sobre todo la partidaria de los mencionados equipos populares) empieza a ver que Pachuca ha crecido… y mucho. Y eso puede no gustar y por ende ser orígen de ataques y menosprecios, que lo único que hacen es lograr que se hable más de nuestro equipo y así permitir que nunca pase desapercibido. Y esa es una mejor estrategia de marketing que todas las campañas publicitarias que se hagan.
Y respecto a lo deportivo, creo que estamos mejor de lo que se puede esperar para un equipo que logró llegar a la final pasada. Trece puntos de 21 posibles producto de 4 victorias, 1 empate y 2 derrotas. Consideremos la incorporación de un nuevo técnico, así como los constantes cambios de alineación (por suspensión, lesión o estrategia) y veremos que si bien no hemos llegado al punto de satisfacción total, vamos en pleno ascenso.
El domingo tendremos un partido que a fuerza de ser sinceros deberemos calificar como no tan complicado. Pachuca generalmente da buenos juegos en CU y el equipo universitario está arrastrando la cobija al coleccionar 6 derrotas y tener su única victoria ante un rival sumamente deficiente. Fuera de los discursos y palabras corteses, los tuzos deberían regresar con los 3 puntos en la bolsa.
Lo anterior sobre todo porque debemos tomar en cuenta que hemos tenido hasta la fecha 7 un calendario con dificultad «media-baja». Todavía nos falta enfrentar a rivales con mejor nivel en este torneo como Monterrey, América, Toluca, Morelia y Cruz Azul. Además en cierto momento continuará el desgaste de viajes a media semana para juegos de Campeones de Concacaf. Entonces lo mejor será llevar cierto «colchón» de puntos y jugar sin tanta presión la segunda mitad del torneo. Material humano lo hay.
Con la próxima reincorporación de Leo López al primer equipo se tendrá a la totalidad del plantel disponible para ambas competencias.
Creo que este puede ser otro gran torneo tuzo.
