Estuve pensando por algún tiempo, cuál podría ser el partido más emocionante que recuerdo de los Tuzos del Pachuca; sin duda alguna recuerdo muchos, entre ellos aquella semifinal en el 2006 contra las Chivas del Guadalajara y el gol de último minuto de Mosquera; la final también en penales de nuevo contra las Chivas en la Concachampions; la semifinal contra el Toluca en la Bombonera en el 2001; un partido contra el Dynamo de Houston en cuartos de final de la Concachampions, entre otros; sin embargo, hoy quiero hablar del partido que para mi juicio ha sido el juego más emocionante que recuerdo, digno de hacer una película.
Para mediados del 2007 ya habíamos conquistado todo; lo que todo equipo mexicano ha soñado y que solo los Tuzos han logrado: primero, conquistando Sudamérica con la copa que lleva su nombre, la Sudamericana, coronándonos en aquellas tierras. Después, en la Concachampions arrasamos con la parte norte del continente, y para que no quedara ninguna duda del poderío del Pachuca, se ganó también el torneo local. 3 finales contra 3 equipos nada fáciles: el Colo Colo de Chile, las Chivas del Guadalajara y después el América. ¿Qué y quien seguiría?
Para variar, otra final pero ahora en Estados Unidos: La Súper Liga. La fecha, miércoles 29 de agosto del 2007. El rival, el Galaxy de los Ángeles; encabezado primeramente por el mundialista inglés, David Beckham , el legendario Cobi Jones, el defensa portugués Abel Xavier, el hondureño Carlos Pavón, y sobre todo, el temible y gran verdugo del fútbol mexicano, el goleador Landon Donovan. El escenario, el majestuoso Home Depot Center. Los antecedentes, una creciente rivalidad entre México y Estados Unidos, que para nuestra mala fortuna, habíamos salido apaleados de esas tierras, ante la frustración de muchos de nuestros paisanos que viven allá y que en cada partido apoyan a los nuestros.
La mesa estaba puesta, el escenario no podía lucir mejor: mitad mexicanos, mitad norteamericanos. Era un juego representativo, en realidad se trataba de una guerra entre México y Estados Unidos, con el anhelo y sed de triunfo de toda una nación. Además, todo estaba aderezado, ya que ambos equipos se habían enfrentado días antes, con triunfo por parte del equipo angelino por dos goles contra uno, y para variar, uno de ellos fue anotado por Landon Donovan.
El momento había llegado. Los Ángeles Galaxy, confiados en repetir lo hecho días antes; los Tuzos, dispuestos a vengar la afrenta sufrida. Saltaron entonces a la cancha los 22 representantes a batirse en un duelo a muerte. El encuentro fue épico, con aproximaciones tuzas que a toda costa querían la victoria, pero las habilidades del excelente portero angelino Joe Cannon impidieron que estás se concretaran. El juego era tan intenso que no podemos olvidar aquel choque de rodillas entre el “Pollo” Salazar y Beckham, que ocasionó que este último saliera del partido lesionado. Pachuca siguió insistiendo hasta que al fin, el ansiado gol llegó, gracias a un tiro desviado por el defensa Peter Vagenas, quien para su mala fortuna terminó en el fondo de su propia portería. Así terminó el primer tiempo, con la ventaja para el equipo de México.
El segundo tiempo se jugó con la misma intensidad. Pachuca tuvo oportunidad de aventajar el marcador sin embargo no concretó. En el minuto 30 cuando el partido se veía amarrado, el entrenador de ese entonces, Enrique “el Ojitos” Meza decidió sacar a sus dos ejes de ataque: al “Chaco” Jiménez y a Damián Álvarez. En su lugar entraron Rafa Márquez Lugo y Luís Gabriel Rey. ¿Craso error? Ya lo veremos.
El juego siguió con mucha intensidad y muy buenas intervenciones de nuestro guardameta Calero. Ya en tiempo de reposición se efectúa un tiro de esquina a favor de Los Ángeles. El Galaxy sabiendo que esta podría ser su última oportunidad se va con todos sus hombres al ataque y ahí cae el gol del empate por parte de Chris Klein, el cual cayó como balde de agua fría a los 93 minutos, cuando todos ya estábamos a punto de gritar y celebrar una victoria más. El ambiente estaba tenso, las sonrisas se habían transformado en rostros de incredulidad, pues ya teníamos casi la victoria en la bolsa.
Venían los tiempos extras y ya no teníamos a nuestros mejores hombres. Los galácticos ahora estaban crecidos, habían peleado hasta el último minuto y eso lo iban a defender. El partido era un ir y venir constante; sin embargo, se veía más completo el cuadro norteamericano. Para el segundo tiempo extra, como olvidar aquella jugada en la cual Landon Donovan se descolgaba solo frente a Calero, y cuando todos creíamos que se acercaría el inminente gol de la derrota, fuimos testigos de una proeza pues sacando fuerzas de quién sabe donde aparecía Leobardo López barriéndose en el momento preciso para tapar el disparo de Donovan, y convirtiéndose en el séptimo niño héroe que ha tenido nuestro país, como lo bautizó el comentarista deportivo que narraba ese partido.
Terminó el alargue y llegaron los nada agradables penales, junto con aquella negra sombra que ha perseguido por muchos años a nuestro balompié. Por México fallarían 2 hombres: Caballero y Marvin Cabrera, mientras que por Estados Unidos solo uno, Peter Vagenas (el mismo que metió el autogol). Faltaba un solo tirador y como lo mencioné al inicio, todo parecía una película, una película de suspenso. Que momento mas dramático, ¿quién iba a tirar el último penalti? Ni más ni menos que el peor enemigo de los últimos años de nuestro país, peor aun que el mismo “Masiosare”, el extraño enemigo del himno nacional; más odiado que el mismísimo Salinas de Gortari (que seguro estaba viendo el partido con la más alta tecnología en algún recóndito lugar del planeta). Se trataba de Landon Donovan, el mismo que nos había metido los últimos goles que más nos habían dolido. El mismo, que metió aquel gol con que fuimos eliminados en el mundial de Corea Japón. Si era él. El final no podría ser más trágico. Llegó este hombre de frente amplia y empezó un ritual en el que se acuclilló frente al balón y se besó los nudillos una y otra vez, tomándose cuanto tiempo fuera necesario. A partir de ese instante, todo sucedió como en cámara lenta. Donovan, con un aire de arrogancia y seguridad, se plantó frente al balón, disparó perfilándolo hacia la derecha de Miguel Calero quien ni por una micra de segundo perdió de vista el balón, recostándose hacia su derecha cual largo es, logrando una excelente atajada que perdurará en la mente de muchos de los que nos desvelamos viendo ese partido hasta cerca de la una de la madrugada, sin importar que al día siguiente habría que trabajar. Qué importaba, cuando este otro héroe nacional (sí, porque también es mexicano) estaba reviviendo nuevamente las esperanzas de toda una nación que seguía la transmisión del partido. Lo siguiente es memorable, Calero engrandecido gritando “Do No Van”, esta vez No Van y moviendo su dedo índice diciéndole que No, esta vez no.
Lo siguiente fue realimente cardíaco, ya que Calero nos inspiraría confianza al recordarnos que el Pachuca nunca muere sin pelear, que no se rinde antes de los 90 minutos, y sin haberse tirado el último penal, que los Tuzos se mueren en la raya hasta que el árbitro da el silbatazo final. La esperanza seguía viva: Gerardo Rodríguez cobró por el Pachuca anotando; ahora la tortilla estaba volteada y la presión era nuevamente para el equipo angelino. Le tocó el turno al Portugués Abel Xavier, de él dependía si su equipo seguía con vida. Todos respiramos profundamente, esto podría ser el final, o por el contrario aumentar nuestras angustias. Imagino que Abel Xavier veía a Calero como un gigante, y no pudo aguantar la presión de tener que enfrentarlo. El árbitro silbó, y Abel cobró desde el manchón penal mandando el balón por encima del arco. Todas las imágenes congeladas volvieron a tener movimiento, haciéndonos gritar de emoción, con un eco que se escuchó por todo México, Pachuca nuevamente lo había logrado, porque les guste o no es el equipo de México, el que da la cara por nuestro país en esos momentos difíciles. Que final digna de una buena película. ¿Quien se apunta?
ADRIAN ALEJANDRO MARQUEZ GOMEZ


Buena tarde pues yo kreo ke tu comentario amigo ha sido muy bueno la verdad es muy acertado y pues esperemos que no seas el unico que aprecia y conoce tanto a su eauipo como tu y pues esperemos que dejes otro comentario asi de atinado bueno bro suerte bye
y ARRIBA EL PACHUCA…
Me encanto tu descripcion del partido… la verdad es que al igual yo pienso que ha sido el mejor partido de Pachuca…
Viva los Tuzos!!!!!!!!!