Alfonso Rivera.- Muy emotiva resultó la ceremonia de despedida a Miguel Calero en el estadio Hidalgo, donde se dieron cita unos 12 mil aficionados.
Aficionados con la playera del Pachuca, de Colombia, y de otros equipos, con fotos, autógrafos, gorras, paliacates y demás artículos recordando al ´Cóndor’ acudieron a decirle adiós a uno de los mejores porteros que ha venido a México y, sin duda, el máximo referente de los Tuzos.
Sobre la cancha se ubicaron los títulos que el ‘Cóndor’ ganó durante su trayectoria en Pachuca, además de una imagen recordando sus palabras “Si volviera a nacer me llamaría Miguel Calero, sería portero y a huevo defendería los colores del Pachuca”.
Los restos de Miguel Calero entraron a la cancha del estadio Hidalgo llevados por los jugadores del actual plantel de Pachuca y otros ex jugadores como Jaime Correa, quienes lo llevaron a dar su última vuelta olímpica, una vuelta diferente pues ahora era de tristeza.
Después de la vuelta se colocó el féretro al centro de la cancha, ese mismo lugar donde Miguel Calero se despidió del futbol, se hincó y besó el césped. Ahora se despedía de la afición tuza para siempre en ese mismo sitio.
Posteriormente los trofeos fueron colocados uno a uno por jugadores como Marco Bueno, Jaime Correa, Héctor Herrera y el más especial, la Copa Sudamericana ganada en 2006 por Gabriel Caballero, quien levantó el trofeo y luego lo colocó al centro, en medio de los aplausos de la hinchada.
“Gracias, gracias Calero que esta banda jamás te olvidará” salió de la garganta de los integrantes de la Barra Ultra Tuza, además de que le pedían “Miguel si puedes tú con Dios hablar, pregúntale si alguna vez yo te he dejado de apoyar”.
Enseguida se presentó un video recordando la conferencia en la que el ‘Show’ anunció su retiro del futbol y donde pronunció una frase que queda para la posteridad: “Si volviera a nacer me llamaría Miguel Calero, sería portero y a huevo defendería los colores del Pachuca”.
La ceremonia litúrgica se realizó y en ella fue mencionado un pasaje del Santo Evangelio donde recuerdan el valor de la amistad, dado que Calero hizo muchos amigos a lo largo de su vida. El padre brindó palabras recordando a Miguel y su felicidad que lo caracterizó, exhortando a sus compañeros a recordar la garra que les imprimía en el campo de juego y fuera de él.
Al terminar la misa Milton y Jairo brindaron palabras de agradecimiento a la afición de Pachuca y de México por el cariño brindado a su hermano.
Milton expresó su gratitud por lo que el club brindó a su hermano, además de que dijo que le hubiera gustado viajar para festejar un título con Miguel y no para despedirlo. “Dejaremos a Miguel acá porque sabemos que lo cuidarán como lo han hecho” dijo para finalizar su participación.
La familia de Miguel rodeó el féretro y se tomó de las manos, mientras hablaba Jairo, quien también expresó la congratulación de su familia con las muestras de afecto hacia el ´Show´ y dijo que su hermano ya está en el cielo con los colores del Pachuca y se sentará al lado de Dios y de su padre, Luis Manuel Calero. “Vuela alto Cóndor, vuela” expresó Jairo con la voz cortada por el llanto, y levantó las manos hacia el cielo.
La Barra Ultra Tuza dijo que “No se va, no se va, Cóndor no se va” y luego el sacerdote bendijo el féretro, mientras la afición guardaba silencio, un silencio total.
Un aplauso y la canción ´Amigo´ de fondo acompañaron los pañuelos blancos y las banderas de los Tuzos que los presentes ondearon recordando a su capitán. Francisco Gabriel De Anda se levantó y fue en búsqueda de Manuel Vidrio, Alberto Rodríguez y Pedro Pineda. Juntos invitaron a Gabriel Caballero para acercarse a los restos de su amigo y despedirse de él.
Mientras el estadio coreaba “Ole ole Cóndor, Cóndor” los jugadores de los Tuzos sacaban el féretro de la cancha. Y rápidamente salieron los hinchas para acompañar a Miguel en su trayecto hacia el cementerio donde sería cremado.
no images were found

No puede ir pero mi corazón estaba con Calero. Calero se fue, pero siempre estará con nosotros en nuestro corazón, se fue a la tierra de los inmortales. Pero desde ahí verá como renacen las cenizas del Pachuca, como el ave del fenix, y desde ahí nos apoyará a todos.